Cualquier empresa puede enfrentarse a un accidente de trabajo. Saber cómo actuar en esos momentos no solo es una obligación legal, sino también una cuestión de responsabilidad hacia los trabajadores. La gestión correcta de un accidente laboral, desde la atención inmediata hasta los trámites administrativos, puede marcar una diferencia decisiva tanto para la persona afectada como para la propia empresa.
En este artículo se explica qué es un accidente de trabajo según la normativa vigente, qué tipos existen, cómo debe actuar la empresa paso a paso, cuáles son los derechos del trabajador accidentado y qué responsabilidades legales puede asumir la empresa.
¿Qué se considera accidente de trabajo?
La definición legal de accidente de trabajo está recogida en el artículo 156 del Real Decreto Legislativo 8/2015, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS). Según esta norma, se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena.
El elemento clave es la relación de causalidad: la lesión debe ser consecuencia directa o indirecta de la actividad laboral. Todo lo que no cumpla esta condición se calificará como accidente común, lo que tiene implicaciones directas en el tipo de prestación que percibirá el trabajador y en las obligaciones que asume la empresa.
Conviene tener en cuenta que las lesiones derivadas de un accidente laboral no son exclusivamente físicas. También se reconocen como accidentes de trabajo las lesiones de tipo psíquico, como el estrés o la ansiedad de origen laboral, que en determinados casos pueden derivar en patologías cardiovasculares, digestivas o de otro tipo.
Tipos de accidentes de trabajo
No todos los accidentes que ocurren durante la jornada laboral reciben automáticamente la calificación de laborales. La LGSS establece una serie de supuestos que amplían el concepto más allá del propio centro de trabajo.
Accidentes en tiempo y lugar de trabajo
Son los más frecuentes. Se producen cuando el trabajador sufre un daño mientras realiza sus tareas habituales dentro de su jornada laboral, ya sea en las instalaciones de la empresa o en cualquier otro entorno en el que desarrolle su actividad, como puede ser un accidente de trabajo por el suelo técnico.
Accidentes in itinere
Los accidentes in itinere son aquellos que ocurren en el trayecto entre el domicilio del trabajador y su puesto de trabajo, o en el recorrido de vuelta. Para que se reconozcan como laborales, el desplazamiento debe realizarse de forma habitual y directa, sin desvíos por motivos personales ajenos al trabajo.
Accidentes de misión
Se denominan accidentes de misión los que tienen lugar cuando el trabajador se desplaza fuera de su centro habitual para llevar a cabo una tarea encomendada por la empresa. En estos casos, la cobertura se extiende al tiempo de desplazamiento y a la actividad realizada fuera de la sede.
Accidentes por actividad sindical
Están protegidos los accidentes que se producen cuando el trabajador desarrolla funciones de representación sindical, tanto en el momento de su ejercicio como durante los desplazamientos necesarios para llevarlas a cabo.
Accidentes por tareas distintas a las habituales
Cuando un superior ordena al trabajador realizar funciones que no corresponden a su categoría profesional, y este sufre un accidente durante su ejecución, dicho accidente también tiene la consideración de laboral.
Enfermedades contraídas o agravadas por el trabajo
Se incluyen en este concepto tanto las enfermedades contraídas directamente a causa del trabajo —siempre que no estén ya catalogadas como enfermedad profesional— como las patologías preexistentes que se agraven como consecuencia del desempeño laboral o de un accidente ocurrido en la empresa.
Adicionalmente, el Tribunal Supremo ha extendido la presunción de laboralidad a los incidentes ocurridos en el domicilio durante el horario de trabajo en régimen de teletrabajo, lo que obliga a las empresas a demostrar activamente que el trabajador no estaba en ese momento desempeñando sus funciones.
Qué no se considera accidente de trabajo
La ley también establece supuestos en los que, a pesar de producirse durante la jornada laboral, un accidente no puede calificarse como laboral. Son los siguientes:
- Accidentes causados por fuerza mayor ajena al trabajo, como fenómenos naturales, salvo que el trabajador esté expuesto a ellos por razón de su puesto (por ejemplo, trabajadores a la intemperie).
- Accidentes provocados intencionadamente por el propio trabajador.
- Accidentes atribuibles al incumplimiento de las normas de seguridad establecidas por la empresa, siempre que esta haya informado correctamente sobre ellas.
- Accidentes causados por terceras personas ajenas a la empresa.
Si el accidente es calificado como no laboral y el trabajador no está de acuerdo, puede presentar una reclamación ante las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Cómo debe actuar la empresa ante un accidente de trabajo
La empresa tiene la obligación legal de garantizar asistencia sanitaria a cualquier trabajador que sufra un accidente laboral, para lo cual debe tener concertado este servicio con una mutua colaboradora de la Seguridad Social o contar con servicio médico propio. El procedimiento concreto depende de la gravedad del accidente.
Accidente leve
Cuando el accidente es de escasa gravedad, como un corte superficial o una caída sin consecuencias relevantes, es suficiente con atender al trabajador con el botiquín de primeros auxilios que facilita la mutua.
Accidente que requiere asistencia médica
Si el trabajador necesita ser atendido por un profesional sanitario, la empresa debe cumplimentar un volante de asistencia y entregárselo al trabajador o a su acompañante para que pueda ser atendido en la mutua. Este volante acredita que el accidente se ha producido en el ámbito laboral.
Accidente que requiere atención urgente
Cuando el centro de la mutua está cerrado o no es accesible de forma inmediata, se debe llamar al 112 o trasladar al trabajador al servicio de urgencias más cercano, indicando expresamente que se trata de un accidente de trabajo. Posteriormente, la empresa comunicará el accidente a la mutua para que esta realice el seguimiento del caso.
Trámites administrativos obligatorios
Además de la atención sanitaria, la empresa tiene una serie de obligaciones documentales y administrativas que debe cumplir en función de la gravedad del accidente y de si este genera o no baja médica.
Parte de accidente de trabajo
La empresa está obligada a elaborar un parte de accidente en el que deben constar los datos personales del trabajador, los datos de la empresa, una descripción de cómo se produjo el accidente y las medidas adoptadas para evitar que vuelva a ocurrir. El trabajador recibirá una copia de este documento.
Comunicación a través del Sistema Delt@
Toda empresa tiene la obligación de comunicar el accidente a través del Sistema Delt@, la plataforma electrónica del Ministerio de Trabajo y Economía Social para la notificación de accidentes de trabajo. Este sistema centraliza la información en un único programa, facilita la comunicación entre empresas, mutuas y autoridades laborales, y permite la gestión de documentos mediante firma electrónica y presentación online.
Los plazos de comunicación son los siguientes:
- Accidente con baja médica: la comunicación debe realizarse en un plazo de cinco días hábiles desde que se produce la baja médica.
- Accidente sin baja médica: el parte debe presentarse durante los primeros cinco días hábiles del mes siguiente al del accidente.
- Accidente grave, muy grave o mortal: la empresa debe comunicarlo a la autoridad laboral de la provincia en un plazo máximo de veinticuatro horas.
El incumplimiento de estos plazos puede constituir una infracción leve o grave en materia de orden social, con las consiguientes sanciones económicas según lo previsto en la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS).
Investigación interna del accidente
Es recomendable que la empresa investigue las causas del accidente con el fin de identificar los fallos en los procedimientos o en las condiciones de trabajo y adoptar medidas correctoras. En los casos de accidente grave o muerte, la empresa puede ser objeto de una inspección de trabajo para verificar si contaba con las medidas de prevención exigidas por la normativa.
Derechos del trabajador accidentado
El trabajador que sufre un accidente de trabajo cuenta con una serie de derechos reconocidos por la normativa, derivados de la cotización que la empresa realiza por las contingencias profesionales.
Asistencia sanitaria
Todo trabajador accidentado tiene derecho a recibir asistencia médica completa, que incluye desde el diagnóstico inicial hasta los tratamientos, intervenciones quirúrgicas y procesos de rehabilitación necesarios para su recuperación.
Prestación por incapacidad temporal
Cuando el accidente genera baja médica, el trabajador tiene derecho a percibir una prestación económica por incapacidad temporal. Es importante conocer cómo funciona la comunicación de la baja médica tanto para el trabajador como para la empresa.
A diferencia de la baja por contingencias comunes, la prestación por accidente de trabajo no exige un período previo de cotización para tener derecho a su cobro.
Si se acredita que la empresa no contaba con las medidas de seguridad e higiene exigidas, esta prestación puede incrementarse entre un 30 % y un 50 %, siendo este recargo a cargo exclusivo del empresario.
Indemnizaciones
La normativa reconoce distintos tipos de indemnización en función de las consecuencias del accidente:
- Por incapacidad permanente: cuando el accidente imposibilita al trabajador para ejercer su profesión habitual o cualquier otra actividad, puede solicitar la incapacidad permanente y la correspondiente indemnización, cuyo coste asume la mutua aunque sea la Seguridad Social quien efectúe el pago.
- Por lesión física definitiva: si el accidente provoca una lesión, mutilación o deformidad crónica sin que se haya reconocido la incapacidad permanente, el trabajador tiene derecho a una indemnización cuya cuantía se determina mediante baremo.
- Por muerte: si el trabajador fallece como consecuencia del accidente, su cónyuge e hijos tienen derecho a una indemnización, además de las pensiones que les puedan corresponder.
- Por negligencia empresarial: cuando el accidente se debe a una actuación irresponsable del empresario, puede solicitarse una indemnización adicional por daños físicos, psíquicos o materiales al amparo del Código Civil.
Responsabilidad y consecuencias legales para la empresa
Un accidente de trabajo no termina con la atención sanitaria al trabajador. La empresa puede enfrentarse a distintos niveles de responsabilidad según las circunstancias en las que se produjo el accidente.
Responsabilidad administrativa
Si la Inspección de Trabajo determina que la empresa incumplió sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales, puede imponer sanciones económicas conforme a la LISOS, cuya cuantía varía según la gravedad de la infracción:
- Infracciones leves: multas de cuantía reducida, generalmente vinculadas a incumplimientos formales o documentales.
- Infracciones graves: sanciones más elevadas, aplicables cuando existe negligencia en la evaluación de riesgos o en la formación de los trabajadores.
- Infracciones muy graves: las de mayor cuantía, reservadas a supuestos de riesgo grave e inminente para la vida o salud de los trabajadores.
Responsabilidad civil y penal
Además del recargo de prestaciones, la empresa puede tener que responder civilmente por los daños y perjuicios causados, y en los casos más graves —cuando se aprecie imprudencia grave o dolo— puede derivar en responsabilidad penal para los administradores o responsables de prevención.
Papel del Comité de Seguridad y Salud
En empresas con representación legal de los trabajadores, el Comité de Seguridad y Salud desempeña un papel clave tras un accidente laboral:
- Participa en la investigación de las causas del accidente.
- Propone medidas correctoras para evitar su repetición.
- Supervisa el cumplimiento del Plan de Prevención de Riesgos Laborales.
- Puede solicitar la paralización de actividades si detecta un riesgo grave e inminente.
Prevención de accidentes de trabajo
La mejor estrategia para gestionar un accidente de trabajo es que este no llegue a producirse. La normativa en materia de prevención de riesgos laborales obliga a las empresas a evaluar los riesgos existentes en cada puesto de trabajo y a dotar a los trabajadores de los equipos de protección individual y colectiva adecuados.
Igualmente, los trabajadores deben recibir formación e información suficiente sobre las medidas de seguridad aplicables a su puesto. El incumplimiento por parte del trabajador de las normas de seguridad establecidas puede tener consecuencias sobre el reconocimiento del accidente como laboral y sobre el derecho a indemnización.
Las empresas tienen la obligación de realizar evaluaciones de riesgo exhaustivas, implementar programas de formación en seguridad para todos los empleados y revisar periódicamente los protocolos de seguridad en función de los avances tecnológicos y las nuevas tendencias en los entornos laborales.
En Arrabe contamos con un equipo especializado en asesoramiento laboral que puede ayudarte a gestionar correctamente cualquier situación derivada de un accidente de trabajo, desde los trámites administrativos hasta el cumplimiento de las obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales. Consúltanos sin compromiso.
¿Puede la empresa recurrir la calificación de un accidente como laboral?
Sí. Si la empresa considera que un accidente no debería calificarse como laboral (por ejemplo, por incumplimiento del trabajador de las normas de seguridad), puede impugnar esa calificación ante el INSS y, en última instancia, ante la vía judicial social, aportando las pruebas que respalden su posición.
¿Qué plazo tiene el trabajador para reclamar una indemnización tras un accidente de trabajo?
El plazo general de prescripción para reclamar responsabilidad civil derivada de un accidente laboral es de un año desde que se conoce el alcance definitivo de las secuelas, mientras que las reclamaciones frente a la Seguridad Social por prestaciones tienen su propio plazo, por lo que conviene actuar cuanto antes para no perder el derecho.
¿Afecta un accidente de trabajo a la posibilidad de ser despedido?
Un trabajador en situación de incapacidad temporal derivada de accidente laboral cuenta con protección especial frente al despido: si la empresa extingue su contrato de forma improcedente durante ese periodo, el despido puede declararse nulo en determinados supuestos, lo que implica la readmisión obligatoria y el abono de los salarios dejados de percibir.
¿Qué ocurre si el trabajador presta servicios para varias empresas en el momento del accidente?
En situaciones de pluriactividad, el accidente se imputa a la empresa para la que el trabajador estaba prestando servicios en el momento exacto del suceso, y es esa empresa la que asume las obligaciones de comunicación y las responsabilidades derivadas, sin perjuicio de que las prestaciones económicas se calculen teniendo en cuenta el conjunto de sus bases de cotización.





