22 de Marzo de 2010
> PLAZOS DE PRESCRIPCIÓN DEL I.V.A.
El Tribunal Supremo amplía el tradicional plazo de prescripción del IVA de cuatro años. Esta ampliación se fundamenta en Sentencia que considera que el momento a partir del cual comienza la prescripción no es la liquidación trimestral, sino el resumen anual, que se presenta en enero del año siguiente. Bajo esta premisa, una liquidación de I.V.A. presentada en tiempo y forma, prescribirá a los cuatros años y entre once y cuatro meses más.
La doctrina se ha sustentado en el hecho de que una declaración resumen anual, ratifica las liquidaciones efectuadas durante el año, permitiendo así imputar a la declaración anual, un contenido interruptivo de la prescripción, que se deriva de una declaración trimestral o mensual, no ratificada.
> MODIFICACIONES EN REGLAMENTOS TRIBUTARIOS (R.D. 192/2010).
La publicación el pasado 2 de marzo del R.D. 192/2010, modifica de forma sustancial varias normas tributarias. Entre ellas, el Reglamento General de Gestión e Inspección Tributaria, la Devolución del IVA para empresas no establecidas en el territorio de aplicación del impuesto, y la más relevante por cuanto afecta a la gestión contable/fiscal de numerosas empresas, la modificación de la Declaración Recapitulativa de Operaciones Intracomunitarias (modelo 349).
Las entidades que cumplimentan este modelo, saben que incluyen en el mismo a las empresas con las que han realizado adquisiciones intracomunitarias de bienes de otro estado miembro de la Unión Europea. También los servicios se deberán declarar.
Las novedades que se legislan a través del Real Decreto, afectan fundamentalmente al plazo de presentación de la declaración, que podrá revestirse de carácter mensual o trimestral, según el importe total de las prestaciones declaradas.
Durante los ejercicios 2010 Y 2011, los plazos de presentación estarán sujetos a condiciones especiales.
Arrabe Integra, S.L., en su labor de asesoramiento continuo, está organizando Sesiones Formativas que se dirigirán a los clientes interesados para que puedan atender convenientemente, en su gestión diaria, los cambios producidos.
integrasesor@arrabeintegra.es
> EL PRESUPUESTO DE EXPLOTACIÓN
El pasado mes de julio les presentábamos la herramienta del cuadro de mando financiero como un concepto básico a implantar en cualquier empresa.
Dentro del cuadro de mando financiero existen dos documentos fundamentales:
- El presupuesto de explotación: Una cuenta de resultados provisional detallada.
- El presupuesto de tesorería: La previsión de los flujos de caja a medio plazo.
También encontramos dos documentos menores que se generan a través de las posibles inversiones que pretendemos realizar y de las formas de financiación que la empresa utilizará.
También encontramos dos documentos menores que se generan a través de las posibles inversiones que pretendemos realizar y de las formas de financiación que la empresa utilizará.
Todos estos documentos expresan aquello que la gerencia pretende que sea “la realidad de la Empresa” para el próximo año. Al avanzar en los meses, pasamos al control presupuestario. En él veremos la realidad mensual y analizaremos las diferencias con lo que se había previsto.
En este artículo nos detendremos en el detalle de la composición del presupuesto de explotación.
Los principios básicos que deben regir son:
- El presupuesto debe ser mensualizado. Hemos de poder analizar cada mes las diferencias sobre los presupuestos.
- El esquema de la cuenta de resultados ha de ser ajustado a nuestras necesidades. Hemos de adecuar la contabilidad general a la presupuestaria, para poder tener los conceptos importantes de nuestro negocio bien explicitados.
- Hemos de ser realistas. Empezando por las cifras de ventas y acabando por los esfuerzos en la contención de gastos.
Una vez adecuado el esquema a nuestras necesidades hemos de trabajar cada uno de los conceptos que aparecen con detenimiento y analizar los importes de ejercicios anteriores y los posibles cambios para el presente ejercicio.
Como conceptos importantes a comentar podemos señalar:
- Ventas: Es la base de todo el presupuesto. Deben estar calculadas con el suficiente detalle en cuanto a familias de productos, tipo de cliente, área geográfica o cualquier otro elemento que pudiera distorsionar el margen. El ideal es que sea el departamento comercial el que nos dé el detalle de las mismas.
- Consumos: Son los materiales necesarios para realizar las ventas. En la práctica los vemos como las compras del periodo y la variación de existencias. Suele ser uno de los grandes conceptos de gasto y el que más importancia tiene en cuanto al control del margen comercial.
- Otros gastos variables: En este concepto encontraremos cualquier otro gasto que sea directamente proporcional a las ventas. Los más comunes son comisiones comerciales y transportes de ventas, pero cada empresa ha de separar aquellos que corresponden a su actividad. Por ejemplo, una agencia de transporte por carretera, que tenga todos los vehículos subcontratados, pondrá el coste del transporte como gastos variable.
- Gastos fijos o de estructura: Serán aquellos gastos que se producen por el mero hecho de “levantar la persiana cada día” y son, por tanto, independientes de nuestra cifra de ventas. Entre ellos encontramos:
1. Alquileres: De cualquier tipo. Se suelen incluir también los “renting” de vehículos o maquinaria.
2. Suministros: Agua, luz, gas, teléfono, etc.
3. Nóminas: Otra de las grandes partidas del presupuesto. Es importante resaltar que se pondrán las nóminas por su importe bruto y que se prorratean las pagas extras.
4. Seguros sociales: El importe total de las cotizaciones, sumando cuota obrera y patronal.
5. Amortizaciones: Aquel gasto que refleja la pérdida de valor de nuestro inmovilizado. Aunque es un gasto, hemos de matizar que no tiene correspondencia con ningún pago.
6. Dotación de morosos: Por desgracia, muy activo en estos tiempos. Refleja aquellos saldos de clientes que consideramos de difícil cobro.
En resumen, un trabajo importante de concreción que se culminará con un seguimiento “ferreo” de todos los ingresos y gastos mensuales.
Recordar que, desde nuestro despacho, ofrecemos los servicios de confección y seguimiento de cualquier cuadro presupuestario que nuestros clientes necesiten.
integrasesor@arrabeintegra.es
> ACUERDO PARA EL EMPLEO Y LA NEGOCIACION COLECTIVA 2010, 2011 y 2012
El pasado 17 de febrero, con el objetivo y propósito de orientar la negociación de los convenios colectivos durante la vigencia de los mismos, los agentes sociales (CEOE, CEPYME, CCOO y UGT), acordaron aprobar Acuerdo para el Empleo y la Negociación de este año y los dos siguientes venideros.
Los firmantes señalaron como objetivo mejorar el tejido productivo y colaborar a crear empleo estable, a través de la negociación colectiva, desarrollando medidas a tal fin en el trienio 2010-2012. Se realizará mediante la inclusión de cláusulas en los convenios que afecten a políticas salariales, reinversión productiva, mantenimiento y recuperación del empleo y la temporalidad injustificada.
Las partes coinciden y así lo indican en el Acuerdo, en que es necesario acudir a mecanismos de flexibilidad interna, para el mantenimiento del empleo y de la actividad productiva.
Los convenios colectivos permiten tratar un conjunto de aspectos en dicha dirección y para ello el Acuerdo, propicia que a través de estas normas, tan importantes en nuestro ordenamiento laboral, se consigan objetivos tales como:
Promocionar la contratación indefinida. Transformación de contratos temporales en indefinidos.
Fomentar el uso adecuado de las modalidades contractuales de forma que se adapten a las necesidades de la empresa.
En las actividades discontinuas o estacionales, potenciar los contratos fijos discontinuos.
También se han determinado los incrementos salariales, considerando las partes que los negociadores de los convenios, deberían tener en cuenta para la determinación de las subidas, las siguientes referencias.
Para el año 2010, hasta el 1 %.
Para el año 2011, entre el 1 % y el 2 %.
Para el año 2012, entre el 1,5 % y el 2,5 %.
Estas referencias, entienden que pueden contribuir a lograr el objetivo de incremento salarial moderado en la actual situación económica.
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